
Entre agosto y marzo se
encuentran a escasos metros de nuestras costas estos manjares tan apreciados. Durante
el amanecer y al atardecer será cuando los podremos capturar más fácilmente ya
que están a menor profundidad. Para pescar calamares y sepias el
kaiak nos
ofrece principalmente dos ventajas respecto a las embarcaciones motoras;
podemos desembarcarlo en cualquier playa y en
caso de deriva insuficiente, podemos “provocarla”, intercalando paladas y
pausas con el remo para obtener el movimiento adecuado de los señuelos.
Respecto a la técnica, personalmente
prefiero pescar con dos cañas y un montaje distinto en cada una de ellas. La
primera, la dejo pescar sola en el cañero de proa con el vaivén del mar y con un
montaje más adecuado para pescar sepias; en la parte superior, monto un
“pajarito” flotante a un metro del plomo, al que añado una
jibionera plomada a medio
metro de distancia, al final. Últimamente he probado las jibioneras
BOTTOMSHRIMP ESPECIAL SEPIA de YO-ZURI obteniendo muy buenos resultados.
En la segunda caña, monto dos o tres
“pajaritos” flotantes separados entre sí, unos treinta
centímetros aproximadamente y lo finalizo con
el plomo.
Este montaje está más pensado para la
pesca del calamar, sosteniendo
la caña con la mano y dándole el movimiento adecuado. Estos montajes clásicos, han
sido superados por revolucionarios montajes japoneses de la casa
YAMASHITA, losconocidos OPPAI SUTTE. Estos señuelos son tremendamente efectivos incluso en
los días de poca o
nula actividad.

En los días de poca
corriente o brisa, también me gusta practicar el spinning desde
Kaiac, con
“pajaritos” especialmente preparados para la pesca de la sepia desde la orilla.
Un ejemplo que me está funcionando muy bien es el de los
YUKI MISAKI EGI TENYA,
con un gramaje ideal, tanto para el lanzado como su posterior recuperación
cerca del lecho marino, donde se encuentran las deseadas sepias.
Texto y fotos:
Santi Mas - Team parapesca.com